Historias y relatos de terror

jueves, 4 de junio de 2020

EL NIÑO QUEMADO



Hay una pequeña leyenda en el pueblo que crecí y de alguna manera fui testigo.

Se cuenta que había una mujer que era curandera y tuvo un hijo sin haberse casado.

Ese niño era la luz de sus ojos, pero la comunidad no veía nada bien esa situación, pues era considerado pecado. Así que el padre del pueblo esparció el rumor de que la mujer era una bruja, y como todos le creyeron, la empezaron perseguir y a hostigar.

Un día el padre con un grupo de personas fueron hasta la casa de la mujer creyendo que estaba vacía, se dispusieron a quemar su hogar para que la “bruja” no tuviera razones de quedarse en el pueblo, sin embargo ellos nunca imaginaron que dentro de la casa estaba el menor.

Solo se dieron cuenta cuando la mujer espantada se aparecio detrás del padre, gritando: “¡¡mi hijo, mi hijo esta dormido en la casa, por favor alguien que lo salve!!". Nadie lo hizo, de hecho el padre sostuvo a la mujer para que no entrara al fuego.

Cuando el fuego se extinguió por completo, se encontraron los restos del niño, el cuerpo quemado, solo la mitad de su cara estaba sin quemar.

El mismo día del entierro del nińo, la madre se lanzó al río para unirse con su pequeño en el más allá, pero no sin antes maldecir a la comunidad, gritando: “lo último que verán en vida será el rostro quemado de mi hijo, todo aquel que vio mi casa arder y no hizo nada para salvarlo".

Dicho esto... Cuando yo tenia 14 años, una noche me levante a tomar un vaso de jugo y cuando mire a la ventana vi un niño afuera de la casa, pensando que era un vecinito, que a veces iba a mi casa a dormir, fui detrás de él.

Abrí la puerta de la casa y cuando lo llamaba y éste no me contestaba, asi que fuí corriendo tras él, de pronto el niño frenó en seco, y se volteó lentamente hacia mí. No era mi vecinito y tenía la mitad de su cara quemada.

Salí corriendo hasta entrar a mi casa, de lo nervioso que estaba hasta me caí, pelándome mis rodillas, al cruzar la puerta, me dirigí a encerrarme a mi cuarto. Esta de más decir que no dormí aquella noche.

A la mañana siguiente, se los conté a mis padres y fue entonces que me contaron la trágica historia de la curandera y su hijo.

Horas después, una llamada del hospital nos dejó perplejos, pues mi abuelo había fallecido.

Mis padres cuentan que mi abuelo era un niño cuando ocurrió el oscuro evento de la curandera, mi abuelo vio el suceso y no hizo nada. Ahora entiendo porque el nińo quemado rondaba nuestras tierras aquel funesto día.

Hasta el sol de hoy, si cae la noche y estoy en la casa, no me atrevo a ver por la ventana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Que te parece el blog?

carmen winstead

(Historia verdadera-Carmen Winstead)  Ellos la empujaron. Después del almuerzo, el profesor anunció que la escuela estaba sosteniendo un sim...