Historias y relatos de terror

viernes, 24 de abril de 2020

Primera visita el cementerio


Era la primera vez que Omar iba al cementerio a visitar la tumba de su hermano mayor, el cual murió siendo aun muy pequeño. Sus padres le habían contado de él, pero nunca antes los había acompañado. Pero, decidieron que Omar ya era mayor y podría unirse a la tradición familiar.

El chico observaba con atención todo lo que había a su alrededor, grandes estatuas de piedra con forma de ángeles, cruces de todos tamaños y con todo tipo de garabatos, y por supuesto muchas tumbas.

Sus familiares que ya conocían bien el camino, se movían ágilmente entre las lapidas, y a él lo dejaron un poco rezagado. Mientras se apresuraba para no quedarse muy atrás, pasó entre dos tumbas pisando un caballito de madera.

Ya que sus padres acostumbraban llevar juguetes a su hijo difunto en sus cumpleaños, probablemente mucha más gente lo hacía, así que lo recogió para ponerlo en su lugar.

Miro la inscripción de las dos tumbas, y en ambas había enterrado un niño, lo cual le dificultaba un poco para devolver el juguete a su dueño. Así que lo dejó a la suerte, y lanzando una moneda, decidió dejarlo en la tumba a su izquierda.

Se dispuso a salir corriendo para alcanzar a su familia, pero su pie se atoró con algo, y mientras estaba agachado tratando de zafarlo, le tocaron el hombro derecho y una suave voz le susurro al oído: -Ese juguete era mío…-, aunque el chico volteó lo más rápido que pudo, sus ojos solo percibieron una ligera forma traslucida que se deslizaba debajo de la lapida a su derecha.

Aunque sus pies estaban listos para salir corriendo y quería con todas sus fuerzas hacerlo, no tuvo más remedio que tomar el caballito y devolverlo a su dueño, para después de eso jamás volver a pisar un cementerio.

En medio de la oscuridad


Era una noche tranquila cuando la joven pareja se fue a dormir, pero entrada la madrugada un fuerte viento desató un alboroto, las ventanas vibraban, y las paredes eran azotadas por cualquier cosa que estuviera cerca. Después de salir a revisar y poner todo en un lugar donde causara el menor ruido posible, intentaron dormir otra vez, pero era algo complicado, cuando apenas estaban pegando los ojos, algún fuerte ruido les crispaba los nervios, pasaron así los minutos, con los ojos abiertos, esperando que el siguiente estruendo no los tomara tan desprevenidos.

De repente el ruido de un cristal roto, los asustó más de lo que esperaban, se levantaron con prisa para revisar pero las luces no encendían, no acostumbraban tener una lámpara a mano así que tuvieron que caminar a oscuras hasta la cocina. Tropezaban cada paso, a pesar de que era un camino que recorrían todos los días.

Al llegar el hombre tomó el encendedor y lo accionó. Durante un fugaz segundo, frente a su cara, como si fuese el reflejo en un espejo, un rostro con la boca abierta y vacíos ojos negros le miraron fijamente acercándose lentamente como si quisiera fundirse con él, le pareció un momento eterno, en el que soltó el encendedor y apretó fuerte la mano de su esposa.

Estaba seguro de lo que vio, pero no podía decir nada para que su esposa no se asustara, debía hacer algo… pero, ¿qué?, «eso» estaba ahí, observando, pero tampoco podía quedarse quieto esperando. Cuando la cabeza estaba a punto de estallarle de tanto pensar, la electricidad volvió, la luz de los aparatos de cocina dieron suficiente iluminación para ponerlo tranquilo, pues estaban completamente solos.

Pero después de eso no hubo tranquilidad, ¿Qué era?, ¿Porque estaba ahí?… y lo más aterrador de todo… ¿volverá?…o ya ¿Estará en la casa de alguien mas?

Ruidos… en la cocina

Nos encontrábamos cenando juntos en familia, cuando por toda la casa se empezaron a escuchar una serie de ruidos, sonaba como si azotaran las puertas, y estrellaran vasos contra el suelo. Mi esposo nos pidió que permaneciéremos en nuestros lugares mientras él se levantaba a averiguar, había caminado solo un poco, cuando una sombra cruzó detrás de él a toda velocidad. Mis hijos y yo soltamos incontables gritos y corrimos fuera de la casa.

Mi esposo fue detrás de nosotros y le contamos lo sucedido, por su parte él dijo que no había encontrado nada fuera de lugar, que entráramos a la casa para terminar de cenar, pero por supuesto, nosotros nos negábamos. Aun así, tuvimos que hacerlo, porque afuera estaba helando, pero mis hijos no quisieron dormir en sus habitaciones. Colocaron cobijas alrededor de nuestra cama, y no querían cerrar los ojos.

Apenas habían pasado unos minutos, cuando los sonidos en la cocina se escucharon de nuevo, esta vez de forma más intensa, no sé si por el silencio de la noche o porque el fenómeno se presentaba de manera más violenta. Mi esposo bajó con bate en manos, fueron unos minutos de silencio y el subió corriendo, sin el bate, el rostro descolorido, y muy asustado, apenas podía ni articular palabras… dijo que en la cocina estaba su hermano, pero no era real, estaba traslucido y con una gran herida abierta en su cabeza…

No sabíamos que hacer, estábamos muy desconcertados, y lo estuvimos mucho más, cuando recibimos una llamada diciendo que mi cuñado había muerto al caer del techo…
De inmediato pensamos que el fantasma de su hermano se había hecho presente porque culpaba a mi esposo de su muerte, pues habían quedado de acuerdo en reparar el techo juntos… tal vez si me esposo hubiese estado ahí… su hermano no habría muerto… y no tendríamos que verlo rondando en nuestra casa, tratando de tomar venganza.

Las pinturas de la cabaña

Un estudiante universitario se dirigió al bosque en busca de algunos especímenes para su trabajo final, su tarea era sencilla, encontrar plantas e insectos para después catalogarlos. Era para él una pasión, así que el tiempo se le fue volando, cuando se dio cuenta la noche lo había atrapado, la oscuridad lo rodeo en un instante, y aunque pensaba conocer muy bien el camino no era así.

Caminó por un momento pero se sintió perdido, no sabía hacia dónde avanzar con tremenda oscuridad. Cuidaba sus pasos para no tropezar, lo único que podría distinguir era la brillante luz de la luna y las estrellas. Pensando un poco en la situación, supo que no debía moverse más a ciegas, pues podría perderse. Por fortuna pudo distinguir una pequeña cabaña en medio del bosque; pensó que sería buena idea entrar y pedir resguardo esa noche hasta el amanecer.

Al llegar a la cabaña, tocó la puerta unas cuantas veces, mientras decía con voz fuerte: – Buenas noches –, pero nadie respondía, el frio empezaba a meterse entre su ropa, así que al comprobar que nadie se encontraba por el momento, pasó sin ser invitado.

Una vez adentro le sorprendió el tamaño de la cabaña, pues desde afuera no parecía tan grande, un largo pasillo lleno de puertas se extendía por un largo tramo, entre la oscuridad mientras se desplazaba hacia enfrente pudo notar que en las paredes había extrañas pinturas de personas con aspecto siniestro, que lo seguían con la mirada, lleno de escalofrió, apresuraba el paso, para salir de aquel tenebroso pasillo.

Encontró una habitación casi al final y pasó en ella toda la noche hasta el amanecer, con los primeros rayos del sol, sus miedos se habían marchado, y retomó el pasillo para salir de la cabaña, solo para sentir como se le helaba la sangre, regresándole todo aquel temor, que lo dejó paralizado, las paredes estaban vacías, no había ni un solo cuadro, eran solo numerosas ventanas que rodeaban aquel largo pasillo.

La nueva habitación de Luis



Luis se había ganado su propia habitación, tras varios años de compartir el espacio con sus hermanos menores. Al verla, quedó fascinado, tenía un diseño moderno, con muebles metálicos, incluso tenía una pared llena de casilleros como en la escuela.

Esa noche mientras dormía tranquilamente, fue despertado por un rechinido, tras el cual vinieron otros, al encender las luces, notó que las puertas de todos los casilleros estaban abiertas. Al acercarse vio que las cerraduras estaban maltratadas, y supuso que por eso no podía cerrarlas, así que se fue de nuevo a dormir. Por la mañana, se levantó de prisa, pues era tarde para la escuela, pero tuvo que interrumpir su carrera, porque se dio cuenta que todas las portezuelas estaban cerradas.

Durante las clases no paraba de pensar lo que había sucedido, pero dio por sentado que todo había sido un sueño, por haberse dormido pensando en su nueva habitación. Pero esa noche sucedió lo que la anterior y a la misma hora.

Solo que esta vez, alcanzó a ver un poco más en medio de la penumbra, un desfile de sombras, pasó frente a él, se dirigían a los casilleros y los abrían causando aquellos rechinidos.

El chico estaba sin habla, a punto de desfallecer por la impresión, pero por fortuna su padre escuchó el alboroto y entraba para pedirle a Luis guardar silencio. Sus ojos casi terminan desorbitados al ver sombra tras sombra inundando la habitación.

Su reacción fue inmediata, sacó a su hijo del cuarto, mientras le pedía perdón. Aparentemente todo el mobiliario había sido rescatado de un viejo hospital, el cual había dejado de funcionar desde el día en que se quemó y murieron en el la mayoría de los empleados y pacientes.

Al parecer, muchos de ellos no se dieron cuenta de que habían fallecido, y seguía atados a su rutina, abrían los casilleros en el cambio de turno, y colocaron un paciente en la cama del chico, por suerte, este llegó después de que ellos habían salido de la habitación…

jueves, 23 de abril de 2020

"El Monstruo debajo de la Cama"



Estás encargado de asignar a cada niño en la Tierra al monstruo debajo de su cama.

Una pequeña en particular, ha hecho que cada monstruo asignado a ella, renuncie.

Así que decides asignarte a ti mismo.
***Caso: # 273402***
Estado: Desastroso.

Me fijo en el archivo y me doy cuenta de que no tengo opción, en los últimos 2 años cada monstruo asignado a Charlotte Dower ha renunciado, cada uno de ellos... 
Su primer monstruo; Un gigantesco humanoide con cara de pez dorado llamado Bubba, llevaba cuatro años con ella y ya no tenía miedo de él. Después de eso, fue un desfile de diferentes monstruos, comunes y raros... Incluso le asigné un monstruo sensorial. 
¡Él regresó llorando!
Miro en mi tableta, sólo queda un monstruo asignable; yo. El trabajo de campo nunca ha sido mi fuerte, pero los tiempos desesperados requieren medidas desesperadas. Así que a las 8:03 pm, después de que la señora Gideon acostara a Charlotte y a su hermanito Daniel; Me meto en el espacio debajo de la cama de Charlotte.
Al otro lado de la habitación debajo de la cuna de Daniel hay un novato, Chico, un tipo de monstruo estándar. 
Vuelvo mi atención a la cama sobre mí, Charlotte está somnolienta, así que me estiro sobre la cama y paso un dedo helado sobre su mejilla, no hay respuesta , así que lo hago de nuevo.
"No le tengo miedo a usted monstruo" Susurra, pero su voz está temblando. 
Puedo ver un pequeño reloj en la pared, 8:14pm, una puerta en algún lugar de la casa se cierra de golpe y escucho como ella contiene su respiración. Pasan unos minutos y puedo oír a Francis Gideon gritarle a su esposa. Hay fuertes pasos en las escaleras y con una respiracion jadeante, Charlotte sale de la cama y ...

Ella. Se. Arrastra. Debajo. De. La. Cama. Conmigo.
-"hazme espacio!- Me susurra a mi oído.

La puerta del dormitorio se abre y siento el hedor etílico antes de que incluso entre al cuarto. 
Ahora sé por qué Charlotte no tiene miedo de ninguno de mis monstruos; Ella tiene miedo de su propio monstruo...

Francis mete una mano debajo de la cama buscándola y al sacarla lo que sale... soy yo.

"Pero que dem-..." Corté las siguientes palabras de Francis desplegándome a mi altura de 3 metros y medio. Levanto con una mano al borracho del cuello mientras que con la otra acaricio con mis fríos dedos su mejilla.

"Si alguna vez tocas, asustas o dañas a mi niña otra vez, te encontraré, y te haré lo mismo por toda la eternidad. Lo prometo."
Mientras Francis, con los pantalones mojados, huye de la habitación, Saco a Charlotte de abajo de la cama, la arropo con sus mantas y le doy un beso en la frente.
-Volveré mañana por la noche, duerme bien, querida.
Charlotte Dower es mi niña, yo soy el monstruo debajo de su cama.

El Médico Forense.


Saben que es lo peor de este trabajo, no es tener que atender a los cadáveres, sino ser observados por ellos, ellos que me hablan, que me preguntan, que me responden.
Mi nombre es Daniel,soy médico forense desde hace 5 años, mi edad, 32 años. He visto cualquier cantidad de muertos, por todas las maneras que incluso muchos no saben que pueden morir.

Tengo un don especial o una maldición,no se cómo llamarlo.
Desde pequeño he podido ver y conversar con los espiritus que deambulan en la tierra, la razón por la que me convertí en médico forense fue para poder ayudar a las almas en pena.
Es muy difícil tratar con algunos porqué no aceptan su muerte, y otros se resignan poco a poco.
Hoy es uno de esos días trágicos, un niño fue encontrado sin vida en una calle muy peligrosa, al verlo no pude evitar derramar una lágrima en mis mejillas.
Empecé a hacer la autopsia, y el niño me preguntó muy asustado.
-Señor, que me pasó, porqué estoy así, que me va a hacer???.
No sabía que contestar, un nudo en mi garganta impedía que mis palabras salieran de mi boca.
-escucha pequeño, tu eres un angelito que va ha partir hacia el cielo con Diosito, y yo soy sólo una persona que esta preparandote para que puedas vivir con el.
-pero, mi mami y mi papi, ellos dónde están, sólo recuerdo que ellos me llevaban de la mano por esa calle dónde me trajeron aqui pero no se dónde estan.
Sus padres tambien iban con el, entonces que les habrá pasado, sera que los mataron en otro lugar.
-no  lo sé pequeño, tal vez ellos te estan esperando con Dios en el cielo.
-tu me llevaras con ellos??
-no mi niño, sólo puedo hacer que tú seas recibido con mucha alegria por otros ángeles.
Estuvimos un rato conversando, y me llamaron para decirme que la abuela del niño estaba llegando para reconocer el cuerpo del pequeño.
Entró la señora y el niño salto de alegria al ver a su abuelita, ella al ver el cuerpo de su nieto lloró amargamente.
El pequeño le decía que no llorará, que el ahora era un ángel y estaria en el cielo. 

Luego de terminar la autopsia se hicieron los tramites y la señora se llevo el cuerpo de su nieto, cuándo ya estaba siendo levantada su alma, corrió hacia mi y me dio un fuerte abrazo, me miro y me dijo.
-Muchas gracias doctor.
Ahí mismo su alma fue elevada, y desapareció con una sonrisa en su rostro...

LA VERDADERA HISTORIA DE LILO Y STICH


Creo que muchos han visto esta bella película de Disney, que trata sobre las aventuras de Lilo una niña hawaiana de 5 años al encontrarse un experimento alienígena y volverse los mejores amigos.

Pero nada de esto es cierto en realidad ,Lilo era una niña quien había quedado huérfana, ya que sus padres murieron al ser aplastados por un gran árbol que cayó en su casa a raíz de una horrible tormenta. Lilo fue internada en un orfanato pero escapó,viviendo en las ruinas de su antigua casa, se alimentaba de la limosna que pedía a los habitantes de la isla...

Stich??
Pues como fue obvio no es ningún alienígena, stich en realidad fue un cachorro que Lilo encontró en un basurero,se convirtió en su única compañía,en su confidente.

Lilo nunca tuvo una hermana como se muestra en la película todo fue producto de la imaginación.

Algunas veces Lilo y stich se sentaban frente a la playa a imaginar grandes aventuras e incluso que tenia hermana y amigos... cuando en realidad solo soñaba despierta, pasaron 9 años. Lilo fue creciendo ya tenia 14 años pero todavía estaba enamorada de su mundo y aventuras imaginarias, al lado de su perro stich, así que para seguir delirando empezó a prostituirse ,consiguiendo dinero para poder drogarse.

Lilo fue encontrada muerta en las ruinas de su casa a raíz de una sobredosis, su cuerpo fue hallado por vecinos quienes fueron alertados por el nauseabundo olor a podrido, su perro stich no la dejo sola en ningun momento. La historia de Lilo y stich, fue recopilada por la industria de Disney, ya que en los múltiples intentos de internar a Lilo a una clínica de rehabilitación, al ser estudiada por el personal médico y psicológico esta contaba acerca de su mundo y aventuras al lado de su amigo stich y de lo muy feliz que era al escaparse de la realidad, aunque nunca terminaba el tratamiento ,ya que volvía a caer en la drogadicción ,mucha gente de Hawai quedó conmocionada al encontrar a su perro stich acostado en su tumba hasta morir de tristeza ya que este no comia ningún bocado que la gente le traia, la tristeza de perder a su dueña y amiga.
 Lilo lo llevo a la muerte para estar a su lado por siempre

EL AULLIDO DEL DIABLO"


El siguiente relato me lo contó mi abuelo cuando yo era un adolescente de su misma edad. Pido de antemano una disculpa por las malas palabras,  pero no quise omitir nada en lo absoluto y así quedase justo como aconteció.

Hay una fiesta que se celebra cada año en el "pueblo de Ballecitos" un rancho ubicado en un municipio del estado de Guerrero. Éste lugar es la sede de todos los acontecimientos suscitados...

Mi abuelo era un joven bastante intrépido y simpático, no había baile que no se perdiese y ese año no iba hacer la excepción. Cómo todo muchacho evadía las responsabilidades que se le acudían... Días atrás su madre le había pedido que le llevase unas herramientas a su tío, ya que este se encontraba en el cerro sembrando Chile por la temporada.

Como en todo pueblo se escuchaban rumores sobre "espantos" y "aparecidos"; no podía pasar desapercibido este lugar. Mi abuelo siempre decía que eran simples patrañas y cuentos de gente loca.
Pero ese día su madre le advirtió:

"Hijo ve temprano hacerme el mandado; recuerda que vas a pasar por la "cueva del diablo"
A lo que mi abuelo contesto con una risa burlona y grotesca: "A mi el diablo me hace los mandados" 

Llegó la tarde el joven decidió comenzar arreglarse, la fiesta ya no podía esperar por lo que se marchó temprano hacia la plaza principal, ya había ahí unos amigos que ya habían "empezado a tomar".

Todo el rato estuvo tomando, bailando, divirtiéndose  como solía hacerlo siempre... Comúnmente la fiesta se extendía hasta otro día; pero justo  en ese instante recordó que tenia el mandato de ir con su tío; las herramientas ya hacia días que las esperaba. (El camino era de 2 horas a pie). 

Rápidamente decidió embriagarse lo mas pronto posible, ya que pronto tomaría el sendero hacia su "encargo". y así fue; se despidió de sus amigos y algunos familiares que todavía seguían con el festejo.

Sólo un pariente se percató y le advirtió:
-Toma la  vereda larga, no se te ocurra tomar el atajo de la cueva ya vez lo que dice la gente que pasa..
Ya muy tomado contestó:
"Yo no le tengo miedo a nada ni a nadie" 

Tomó paso apresurado y para acortar decidió tomarlo , sin importarle las advertencias antes mencionadas. Eran las 2:00 am y sólo la luz de la luna alumbraba un poco la travesía que se divisaba entre el monte.

Iba pensado en la gran fiesta y las mujeres con las que había bailado y la próxima que se vendría en unos meses... Y cuando menos se imaginó ya iba a medio camino. Los montes tenían tonalidad oscura verdosa, el ruido que producía el viento que chocaba entre los arboles podían poner en psicosis al mas valiente, pero no a él era muy valiente. 

Se detuvo en una piedra ya llevaba casi la hora y cuarto de camino; decidió prender un puro que llevaba en el bolsillo; se puso a contemplar la majestuosidad de las estrellas y entonces dijo para si mismo:

"Como es la gente de miedosa por aquí ni sale nada". 

En un dado momento le vino a la mente lo que muchos le habían advertido sobre la cueva. Pero siempre él tan seguro de si mismo pensó: "Quisiera que se me apareciera el diablo para ver si he cierto"....

En ese mismo instante un aire intenso lo golpeó de pies a cabeza,  volteó hacia su derecha paracontemplar la cueva a unos escasos metros; pasó saliva y se puso de pie.

-"total ya casi llego" se dijo y continuo su marcha.

No tardó mucho en hacerse realidad esa efímera fantasía...  justo al pasar frente a la cueva escucho un aullido que parecía provenir del mismísimo infierno... Según sus recuerdos eran 7 animales juntos llorando y maullando a la par.

Volteó rápidamente hacia la cueva con una cara pálida, empezó a sudar y quiso correr pero sus pies en ese instante no le respondieron en absoluto. cayo al piso como si un fuerte golpe le hubiera pegado en las rodillas.

Se sentó un poco y en un sólo perplejo rondaron cientos de historias que contaban los del pueblo; la que más recalco su pensar fue que el diablo se había llevado a un primo y lo dejó en unos espinales; ahí lo encontraron pero quedó mudo, jamás pudo recuperar la voz; cosa que conmociono a mucha gente puesto que las incógnitas se hicieron presentes por la situación de ese hombre.

Entonces su ideal se avivó:

"No puedo correr y si lo hago el me va alcanzar, no queda de otra mas que enfrentarlo" 

En ese mismo instante escucho un segundo grito; pero esta vez mas cerca; cada vez se escuchaba mas repugnante y sus oídos estaban por estallar...

"Pero que chingados" 
Con las pocas fuerzas que le quedaban tomó  su machete...

Entonces se le ocurrió empezar a rezar en voz alta y con un grito desgarrador pronuncio:

"En el nombre de cristo aléjate de mi" 

Pero el tercer aullido parecía ya estar al lado de él tan fuerte que tiró todo lo que portaba. Esta vez uno de sus tímpanos reventó de tan tremendo chillido; pudo sentir como la sangre corría por su rostro. Tomó entonces una drástica decisión...

Recogió su machete que estaba  del suelo, su mirada tomo una frialdad, recobró la poca fuerza que le quedaba y aventó al aire el primer machetazo y pronunció:

"Vente hijo de tú PTM! Vamos a partirnos la madre....
" Muéstrate ahora, no te tengo miedo pendejo"

Sintió un ligero descanso al hacer esto; prosiguió tirando machetazos a todos lados y diciendo todas las maldiciones posibles... Cada vez más y más fuertes... Una piedra se atravesó en su camino y salieron chispas en el contacto; aprovechó este incidente para darle con todas sus fuerzas a la piedra.... viéndose casi fuego cada vez que insidia una y otra vez...

Seguía gritando cada vez más fuerte; empezaba a recuperarse del todo, sus rodillas estaban mejor ... Se sintió vigoroso; una voz interior le decía que prosiguiera.

"Muéstrate infeliz que te voy a mochar la cabeza" 
"Vente cabrón para ver a cuanto nos toca"....

Gritaba tan fuerte que su garganta empezaba a quebrantarse...
cuando sintió que se quedaba sin aliento escucho un cuarto grito pero esta vez mas lejos... por dentro estalló de emoción pero no quiso cantar victoria y prosiguió ya casi sin habla... 
(Se imaginaba un toro, un perro de 2 cabezas) 

Seguía golpeando desmidamente las piedras, ramas y pastizales que se cruzaban a su paso; ya no podía decir palabra alguna y solo sollozaba en sus adentros; seguía intentando majaderías hacia la cosa que había salido.

Escucho un quinto grito muy ligero y desmedido dentro de la cueva... Ya no pudo sostener el llanto...
Su rostro comenzó a quedar empapado de sudor entre mezclado con lágrimas.

Un último grito retumbo aquella noche penumbrosa:
"Cobarde vente a los chingadazos" 

Cayó desvanecido del cansancio en el frío monte. Sintió una gran pesadez en sus parpados y por más que lucho por mantenerlos abiertos no lo consiguió.

Despertó casi a la hora por los ruidos de animales; recobró la memoria y se puso de pie; en eso sintió una pesada mirada que lo observaba... Sin titubear busco su sus cosas empuñó su daga con su mano derecha se limpió un poco y camino hacia atrás con el cuchillo por delante... ya sin voz, con ambas piernas temblando y las manos ensangrentadas.

Pensó para si: No bajaré la guardia"

Avanzó a paso veloz; la cueva cada vez quedaba más y más lejos, la luna comenzaba a ocultarse para dar paso al amanecer. Pudo divisar el camino hacía su destino.

Ya una vez que se sintió a salvo y que sus pies retomaron fuerza, corrió tan rápido como un niño desmedido... Ya no miro hacia atrás aún tenía pavor...

A lo lejos pudo ver la choza de su tío, sintió recobrar el aliento.
Ya estaba demasiado agotado pero al verlo en los sembradíos corrió hacia él con la viva idea de abrazarle.

Su tío vio que venia rápidamente hacia él; su mirada se transformo de inmediato en asombro:

"Casi me lleva" repitió estas palabras después de caer desmayado.

Reacciono ya cerca del atardecer; su mirada se veía cabizbaja y muy perturbada... Su tío se encontraba a un lado de él completamente desconcertado

¿Que pasó? Le pregunto atónito...
 Me peleé con el diablo respondió"...

El familiar saco una garrafa con mezcal que tenía en reserva...
" Tomate un vaso de golpe para que te tranquilices".

Asintió con la cabeza, cogió el vaso; sorbió el fuerte licor...
-Y entonces comenzó a relatar lo sucedido:

"Fíjate que pasé por la cueva del diablo y éste salio a mi encuentro, gritaba tan espeluznante que mi cuerpo empezó a temblar, tome un machete para esperar su encuentro pero se me rajó"

pronunciaba el relato con seriedad ...Su pariente empezaba a preocuparse y pensaba:

¿Cuales gritos? de a ver sido los habría escuchado. Y es que la cueva no se encontraba muy lejos de ahí...

¿No me crees verdad? mi abuelo reclamó...

Le dijo que" no"y es que su tío era aún más incrédulo que el. 

"Estabas muy borracho pudo a ver sido que lo imaginaras"...

Se dio cuenta que nadie le creería e intentar covencer a la gente iba hacer algo tedioso. 
"Yo creo que resbalé me golpeé la cabeza y lo demás es historia"...

-Su tío solamente asintió con la cabeza.

Se guardo su experiencia para si mismo durante muchos años... Tenía una mar de dudas que tal vez nunca podía aclarar. Dicho suceso le ayudaría a convertirse en un hombre integro y responsable, muy creyente y devoto de la religión. 

"A sus 80 años reza todas las noches pues aún tiene miedo que se lo lleve el diablo "

MÉDIUM (relato fantástico):


El agente del FBI John Martins había dedicado muchos años de su vida a investigar toda clase de misterios, especialmente aquellos que iban “más allá de lo normal”. Pero esta vez el misterio había llamado a su puerta y su hija Amanda, que solo era una niña, había sido raptada cuando volvía del colegio. Sus superiores le habían prohibido involucrarse personalmente en la investigación, pero, por una vez, Martins había decidido desobedecerlos. Y no solo porque la víctima fuera su propia hija, sino porque él sabía algo que sus jefes ignoraban, un detalle que hacía del secuestro de Amanda un caso “más allá de lo normal”: ella era la mejor médium del mundo y podía invocar a cualquier espíritu del Más Allá tras tocar algo que le hubiera pertenecido en vida.

Martins descubrió los poderes de Amanda poco después de perder a su esposa en un trágico accidente de circulación y, aunque le ordenó mantenerlos en secreto, no pudo evitar que uno de sus peores enemigos acabara descubriéndolos.

Aunque la policía culpaba del rapto a un pederasta, Martins sospechaba que el verdadero culpable era un viejo adversario: el doctor Klaus Nessler, prestigioso médico, experto en parapsicología y, en sus ratos libres, el criminal más peligroso de la Costa Este. Gracias a sus espías, Nessler había descubierto los poderes de Amanda y pensaba usarlos en su propio beneficio. Pero, como no tenía pruebas contra él, Martins decidió actuar extraoficialmente (es decir, ilegalmente), aunque ello supusiera poner en riesgo su carrera profesional e incluso su propia vida. Tenía razones para pensar que Amanda se hallaba confinada en la mansión de Nessler y estaba dispuesto a rescatarla a cualquier precio. Entrar allí no sería demasiado difícil para alguien con su adiestramiento. En cuanto a salir con vida, eso ya sería más complicado.


Aquella noche, Martins se desplazó en coche al pueblo costero donde la casa de los Nessler se alzaba desde principios del siglo XIX. Aparcó en medio de un bosquecillo cercano y prosiguió su viaje a pie hasta que llegó a su destino. El recinto estaba vallado y vigilado por hombres armados, pero él conocía aquel lugar y sabía cómo acceder a una zona del jardín relativamente desprotegida. Consiguió esquivar a los centinelas e intentó penetrar en la mansión forzando la puerta trasera, pero entonces una sombra surgió de la oscuridad y le propinó un fuerte golpe en la cabeza. Martins cayó al suelo y su conciencia se hundió en una negrura más oscura que la misma noche.


Cuando se despertó, se vio en una situación bastante desesperada: estaba en el salón de la casa, atado a una silla y con una mordaza en la boca. Frente a él, contemplándolo con una mirada al mismo tiempo fría e irónica, se hallaba el doctor Nessler, quien le dijo:

-Buenas noches, Martins, no sabe cuánto tiempo llevábamos esperando su visita. Tal como ha supuesto, su hija se halla a buen recaudo en el desván de esta casa. Cuando supe que era una chica especial, decidí raptarla para aprovecharme de sus poderes. He reunido una colección de objetos pertenecientes a los mayores magos de la Historia, para que ella pudiera invoque a sus espíritus y les ordene revelarme todos sus secretos. Desgraciadamente, hasta ahora Amanda se ha negado en redondo a satisfacerme, pero creo que las cosas cambiarán cuando sepa que usted se ha convertido en nuestro rehén. No tendrá más remedio que servirme, si no quiere ser testigo de su muerte.

Dicho esto, Nessler tomó un teléfono móvil para llamar a sus hombres y ordenarles que trajeran a Amanda, pero, para su sorpresa, la muchacha se hallaba en la entrada del salón, completamente libre. El estupefacto Nessler dejó caer el móvil, sacó una pistola del bolsillo y le dijo a la muchacha:

-¿Cómo has llegado aquí? ¡Mis hombres te dejaron atada y amordazada en el desván!

La niña, que parecía bastante tranquila, le mostró un pequeño objeto brillante y le dijo:

-Cuando usted me enseñó su colección de objetos mágicos, aproveché la ocasión para meterme en el bolsillo una sortija que había pertenecido a Harry Houdini. Luego la usé para invocar al espíritu del señor Houdini, quien tuvo la amabilidad de darme unas lecciones rápidas de escapismo.

-¡Debo admitir que eres realmente maravillosa! Pero escapar de tu encierro no te ha servido de nada. Tendrás que obedecerme si no quieres que mate a tu papaíto. Para empezar, quiero que uses tus poderes para invocar al espíritu de Alhazred. Ya sabes cuál es su lámpara.

Amanda obedeció a Nessler y tomó en sus manos una vieja lámpara de aceite que se hallaba sobre un mueble del salón. Por su aspecto aquella hubiera podido ser la lámpara mágica de Aladino, pero en realidad había pertenecido al mago árabe Abdul Alhazred, de quien se decía que había muerto devorado por un monstruo invisible en la época de los califas Omeyas. También se decía que Alhazred se había llevado a la tumba grandes secretos, que podrían convertir en amo del mundo a quien consiguiera recuperarlos. De no estar amordazado, Martins le hubiera pedido a su hija que no le dijera nada a Nessler, aunque seguramente ella no le habría hecho caso.

Nessler, complacido por la sumisión de Amanda, sonrió y le dijo:

-¡Así me gusta, eres una buena niña! Bien, ahora invoca a Alhazred y cuéntame todo lo que te transmita.

-Un momento, doctor Nessler: si quiere, podemos hacer eso de otra forma mucho más rápida y segura. Si hago que el espíritu de Alhazred entre en su cuerpo, usted adquirirá todos sus conocimientos en un instante, sin correr el riesgo de que yo le cuente una cosa por otra.

-Pero… ¿también puedes introducir el alma de un muerto en un cuerpo vivo?

-¡Claro que puedo! Ahora mismo lo verá.

Dicho esto, Amanda se calló y se concentró para invocar al espíritu del viejo mago árabe a través de su lámpara. A continuación, tal como había dicho, proyectó la energía espiritual de Alhazred hacia el cuerpo del expectante Nessler, quien pronto sintió cómo algo nuevo pasaba a formar parte de su mente. Pero también sintió un dolor tan atroz que, incapaz de soportarlo, emitió varios gritos aterradores y cayó al suelo desmayado.

Amanda soltó la lámpara y corrió hacia su padre, al que desató rápidamente. No había tiempo para explicaciones, así que padre e hija salieron corriendo del salón y abandonaron la casa por la puerta trasera, mientras los hombres de Nessler, que acudieron al salón atraídos por los gritos de su amo, estaban ocupados intentando reanimarlo. Martins no entendía qué le había pasado a Nessler, pero no quiso hacerle ninguna pregunta a Amanda hasta que los dos se vieron a salvo en medio del bosque. Entonces le preguntó a su hija:

-Pero, ¿qué le has hecho a Nessler? ¡Porque su desmayo tuvo que ser cosa tuya, desde luego!

Amanda sonrió y dijo:

-Solo hice lo que él me había pedido. Invoqué al espíritu de Alhazred y lo proyecté hacia su cuerpo, para que adquiriera todos sus conocimientos… incluso el conocimiento de lo que se siente cuando un monstruo invisible te devora las entrañas, que debe de ser terrible. Supongo que se recuperará, pero no creo que le queden ganas de volver a meterse con nosotros.

carmen winstead

(Historia verdadera-Carmen Winstead)  Ellos la empujaron. Después del almuerzo, el profesor anunció que la escuela estaba sosteniendo un sim...